
Durante siglos, la costa atlántica fue ignorada por los españoles, y el poblado en la costa pacífica estaba muy alejado para mantener constante comunicación. Por esta razón el desarrollo de Costa Rica se ha desenvuelto lentamente. A pesar de que la corona española repartía las tierras en grandes encomiendas con sus respectivos habitantes que eran forzados a trabajar la tierra, esto no ocurría así en Costa Rica porque sus indios no se sometieron. Algunas de las tribus de la región han sido relacionadas con los jívaros de Colombia, indios cazadores de cabezas que colgaban las cabezas reducidas de sus enemigos alrededor del cuello. Las ruinas de Guayabo son los únicos rastros de cultura precolombina hallados en Costa Rica.
La isolación era tan
grande que los costarricenses vivían una vida muy tranquila,
alejada de las políticas gubernamentales de España. En
1821, cuando se le otorgó la independencia a los paises
centroamericanos, Costa Rica fue el úItimo país en
enterarse. El primer presidente, Juan Mora Fernández,
fomentó el cultivo del café, creyendo que ese sería
el camino económico a seguir. Como el país estaba
escasamente poblado, se empezó a ofrecer terreno gratis para que
inmigrantes europeos, la mayoría italianos, franceses y
españoles, cultivaran la tierra. Por esta razón ha existido
siempre una clase media con alto poder adquisitivo.